Son nueve. Son grandes expertos. Y están dispuestos a revelarte sus secretos para que cambies la decoración de casa de forma fácil y efectiva sin obras ni grandes inversiones

Prescinde de las puertas Si tienes una puerta en el salón o la cocina que siempre está abierta, puedes prescindir de ella. Es una buena manera de comunicar estancias: eliminas la doble puerta, las bisagras y quitas el marco o lo pintas como la pared. Iñaki Mujika. En la foto, butacas tapizadas, mesa de centro y mesa auxiliar, en Coton et Bois. Lámpara de sobremesa, en Little House.

Pon molduras en paredes y techos Poner molduras es una manera muy fácil y efectiva de dar movimiento a paredes y techos. En la pared puedes ponerlas creando cuarterones. También son una buena opción para renovar los armarios. Olga López de Vera.

Decora con cuadros Revisa tus cuadros y asegúrate de que están colgados a la altura de los ojos (un error muy común es que estén demasiado arriba). Si tienes varios juntos, asegúrate de que responden a algún orden o proporción. Lo ideal es que tengan algún punto de referencia (alineado por arriba, abajo o el centro). Úsalos para destacar una pared “importante”. Rosa Díaz-Roji. En la foto, sillas de Habitat, y lámpara de techo de Filocolore.

Un detalle lo cambia todoSolo cambiando la lámpara del comedor se transforma toda la estancia. Pia Capdevila. Lámpara de techo, en Lámparas Martí. Mesa, de madera de roble, de Brocante Rocamora.

Tapar el suelo Usa las alfombras también para ‘tapar’ el suelo. Mejor lisas, las estampadas empequeñecen”. Asun Antó. En la foto, alfombra de Fort Gama. Puf de Me&You, igual que el sofá hecho a medida. Mesa de centro y auxiliar, de Oficios de Ayer, y lámpara de sobremesa de Gloss & Raffles.

Papel pintado en toda la casa El papel pintado es mejor que la pintura en cuanto a limpieza, mantenimiento o aislamiento. Además, con la pintura es difícil controlar los tonos. El papel reviste, acoge y recoge mucho. Yo prefiero revestir toda la estancia con el mismo papel, en solo una pared está muy visto. Iñaki Mujika. En la foto, sofá cama y estante de Ikea. Papel pintado, de Coordonné.

Regular la luz “Con un potenciómetro en todas las lámparas, regulas la intensidad de la luz y cambias la atmósfera con poca inversión”. Javier Carrasco. Lámpara de sobremesa y flexo, de Sacum. Consola de Maisons du Monde y sofás de Ikea.

Viste las paredesPon un arrimadero: de lamas de madera o de dos papeles pintados, uno arriba y otro abajo, con un listón de madera en medio. Si el arrimadero es claro, ganarás luminosidad. Asun Antó. Arrimadero blanco, modelo Multiwood, de Leroy Merlin.

Cambia los complementos Los complementos textiles tienen mucha fuerza decorativa: cojines, pantallas o fundas pueden transformar un ambiente. Javier Carrasco.

Espejo como nuevoAñadir un marco al espejo cambia su aspecto por completo. Basta con añadirle un marco de madera o de colores claros encima y tendrás un espejo nuevo. Asun Antó. Espejo y escritorio de Nord.Land. Sofás de Rocío Montesino. Mesa de centro y lámpara de sobremesa, de Antic Daviu Quera, y alfombra de Basarabian.

Pon arte en las paredes“No es necesario gastarse mucho dinero, hay sitios, como Muro (www.themurolab.com), donde hacen cuadros decorativos a bajo coste”, nos cuenta Pia Capdevila. En otras ocasiones, nos dice Asun Antó, “no es necesario sustituir el cuadro, sólo cambiar un marco que ha quedado anticuado”. Su apuesta: las maderas decapadas y las molduras. Pia Capdevila y Asun Antó. Mesita de noche y banco, en La Granja.

Austeridad“Cuantos menos muebles tengas en un espacio pequeño, más acogedor resulta”, afirma Rosa Díaz-Roji. Y es que, a veces, menos es más. Cuando el espacio no es muy grande, lo ideal es colocar pocos muebles. De esta forma resultará más acogedor y agradable. Sofá de Temas V. Mesa de centro, butacas y cortinas, en Mujika Aramendi Decoración.

Invierte en la alfombra Para Helena Valsells, en el salón es importante invertir en una alfombra muy grande que englobe todos los sofás de forma generosa. “Si puede ser, lisa, en un color neutro y de mucha calidad (lana, seda o yute). Si el suelo es claro, algo más intensa y si es oscuro, al revés”. Para Iñaki Mujika, sin embargo, no es necesario contrastar la alfombra con el suelo. “Así ganamos la continuidad, preferentemente en blancos rotos o grises perla”.